Navegante

22-06-2010 11:05:38

Belgica 3ª Parte. Luz al final del túnel


La pesadilla continúa. Las bajas temperaturas contribuían a que los hombres estuviesen siempre fríos y húmedos, por lo que optaban por mantenerse juntos para conservar el calor. Sin embargo, las horas y los días pasaban lentamente y apenas intentaban comunicarse, sobre todo debido al problema del idioma. Aquél barco atrapado en la inmensidad del hielo era una pequeña torre de Babel.

 

La tripulación comenzó a padecer espasmos musculares, depresión y un constante deseo de huir unos de otros. A principios de mayo Emile Danco había caído enfermo y unos días más tarde, el 5 de junio de 1898, falleció a causa de una neumonía y un corazón muy debilitado.

 

El doctor Cook

 

Los hombres se habían cansado rápidamente de tomar siempre la misma dieta, que se basaba en productos en conserva. El Dr. Cook les convenció de la necesidad de comer carne fresca de foca y pingüino por motivos sanitarios; éstos, sin ser numerosos en las inmediaciones del buque, constituyeron sin embargo una fuente calórica casi ordinaria durante los últimos meses del invierno. A pesar de las perturbaciones cardíacas durante el periodo de oscuridad, esta dieta ayudó a mantener un buen estado de salud.

 

 

Gerlache intentaba mantener ocupada a la tripulación por lo menos ocho horas diarias, destinando a sus hombres a distintas tareas. Cuando también el capitán cayó enfermo, Amundsen se halló de repente al mando del barco. Calmada y metódicamente envió partidas a cazar focas y pingüinos y puso a los hombres a confeccionar ropa de abrigo con las mantas de las que disponían.

 

El bote del Belgica

 

Las primeras luces asomaron por el horizonte el 21 de Julio de 1898. Aunque la temperatura se situaba alrededor de los -37º C, la tripulación aprovechó la vuelta de la luz para reanudar los trabajos de investigación, mientras partidas de trineos inspeccionaban los alrededores de la placa helada.

 

Trabajos científicos 

 

Aunque el invierno tocaba a su fín, el carbón y el aceite para las lámparas comenzaba a escasear. En el ambiente se mascaba la preocupación: cabía la posibilidad de pasar un segundo invierno entre los hielos y la certeza de una muerte segura comenzaba a tomar forma en sus pensamientos.

 

El Belgica cubierto de hielo 

 

En los meses siguientes algunas grietas se abrieron en el hielo pero, para desesperación de la tripulación, rápidamente se volvían a cerrar. La Navidad de 1898 “fue celebrada” a bordo de la nave, aunque el último día del año les trajo una buena noticia: un canal de agua se había formado a unos 600 metros del barco. Se midió la profundidad del hielo circundante, que reflejaba entre 1 y 2 metros de espesor, y se tomó la decisión de intentar realizar un corredor en el hielo desde el canal hasta el barco. Un esfuerzo ímprobo al tener que demoler 3000 metros de hielo y que les obligaba a comer seis veces al día.

 

Por fin, después de un trabajo agotador, los pocos tripulantes aún con fuerzas consiguieron abrir, con palas, picos y explosivos, un camino a través del hielo hasta el canal de agua. Pero ni aún así quedó del todo libre el Bélgica. Pasó otro mes cautivo en el extremo del canal por una mole de hielo que no podía perforarse ni separarse. Del otro lado, el mar libre subía y bajaba, lanzando témpanos contra el barco atrapado.

 

El 15 de febrero de 1899, a las 2 de la mañana, Gerlache fue despertado por el marinero de guardia. ¡El canal que habían hecho estaba de nuevo abierto! El motor se encendió de nuevo por primera vez desde el 2 de marzo de 1898, y el Belgica volvió a moverse por su propia inercia, avanzando metro a metro por la estela dibujada por los hombres en el hielo. Sin embargo, todavía restaban 10 kilómetros hasta el mar libre.

 

El Belgica libre de hielo

 

Después de 13 meses de encarcelamiento y una deriva de 1.700 millas (17 grados de longitud), el 28 de marzo de 1899, bajo el mando de Amundsen, el Belgica salvó definitivamente la barrera y puso rumbo al norte.

 

Recibimiento en Amberes

 

21-06-2010 10:57:34

Premio dardo y blog de oro

Categoria: VariosNavegante

Premio dardo y blog de oro

Desde el magnífico faro del fín del mundo, nuestro querido Luis Irles nos ha premiado con este distintivo que tanto nos honra.

La aceptación del premio conlleva tres requisitos, a saber:

- Citar y enlazar a la persona que te lo concede (en este caso, el faro ya gozaba de un espacio propio).

- Colocar en un lugar visible el distintivo del galardón y, por supuesto, ya le hemos encontrado un adecuado acomodo.

- Premiar, a su vez, a otros 15 blogs con el mencionado distintivo (por mi parte, me he permitido reducir el número a 10).

Por lo tanto, hago entrega virtual de este premio, a las siguientes personas:

Enhorabuena a todos.

21-05-2010 09:56:28

Buscando al Belgica


17-05-2010 14:18:08

Belgica 2ª Parte. El paseo del manicomio


El Belgica llegó a aguas antárticas el 20 de enero de 1898, alcanzando la bahía de Hughes dos días más tarde. Ese mismo día una fuerte tempestad sacudió el barco y el marinero Carl August Wiencke cayó al mar y se ahogó. Era la primera pérdida humana que se producía en la expedición pero, desgraciadamente, no sería la última.

 

Al día siguiente alcanzaron la Tierra de Graham, un lugar que no había sido visitado desde hacía 60 años. El Belgica navegó muy despacio por un estrecho entre la costa de la Tierra de Graham y un archipiélago al Oeste que recibió provisionalmente el nombre de Palmer.

 

Estrecho de Gerlache 

 

Gerlache llamó al paso descubierto Estrecho de Bélgica, aunque posteriormente sería renombrado en su honor como Estrecho de Gerlache.

 

Mapa de la zona

 

Después de realizar numerosos experimentos científicos, el Belgica por fín cruza el círculo polar el día 15 de febrero. El día 28 se encontraban a 70º 20' Sur y 85º Oeste, pudiendo observar grandes brechas en la barrera de hielo. A pesar de lo avanzado de la estación y el riesgo que eso conllevaba, decidieron continuar hacia el Sur con la intención de explorar esa zona desconocida. Prácticamente sin dificultades, el 2 de marzo habían alcanzado los 71º 31' Sur y 85º 16' Oeste, pero desde aquí fue imposible continuar más al Sur, teniendo que virar hacia el Norte. Una semana después y pese al gran esfuerzo sólo había conseguido navegar unas 8 millas.

 

El Belgica el 5 de marzo de 1898

 

El 10 de marzo el Belgica se quedó definitivamente bloqueado entre los hielos. Los témpanos llegaron a formar un talud alrededor del barco que se elevaba hasta la altura del puente.

 

El Belgica atrapado en el hielo

 

Inexpertos como exploradores polares, los guías de la expedición habían permitido que los sorprendiera el invierno antártico y que el hielo atrapara el barco. El Belgica no tardó en ser una mota negra rodeada de un desierto blanco aparentemente interminable, interrumpido sólo por algunos canales de agua que terminaban en muros de hielo.

 

La soledad del Belgica


En mayo de 1898, dos meses después de quedar aprisionados en las tenazas de aquel campo de hielo, los hombres vieron ponerse el sol antártico. Empezaba el invierno y el sol no volvería a salir hasta finales de julio. Sin víveres ni ropas de abrigo, tanto marineros como científicos temieron por sus vidas.

 

Día tras día, la tripulación camina con frustración alrededor del barco, una senda que recibiría el nombre de “paseo del manicomio”.Dos hombres enloquecieron en los meses siguientes y a todos menos a tres los atacó el escorbuto.

 

13-05-2010 10:00:35

La Bounty. Paso a paso 14

Categoria: La BountyNavegante

Os dejo unas cuantas fotografías del estado actual de la Bounty. Lleva en dique seco casi un año y espero poder retomarla pronto.

El mobiliario colocado en el comedor del capitán: la mesa, los dos bancos y el cuadro en el mamparo de proa. También se puede apreciar que el forrado interior se ha completado hasta la cubierta superior.

Mobiliario comedor del capitán

El banco situado en el sollado de proa. Se aprecia igualmente la terminación del forrado interior por el costado de estribor.

El banco colocado también

Detalle de la zona de popa a la altura del jardín en el que se puede apreciar el acabado del forro interior en el costado de babor para acomodarse al arrufo del barco.

Forrado del jardín

Vista del aspecto del forrado interior del costado de babor desde el exterior. Una vez que el casco esté completado por este costado quedaran ocultas las pequeñas imperfecciones. Lo importante es el acabado interior.

Forrado interior por babor

En esta foto se puede apreciar dicho acabado en la sección de proa.

Forrado interior en proa

Y en esta a la altura de la cuaderna maestra.

Forrado sección central

Detalle del acabado de puertas y molduras.

Detalle de las puertas y molduras

En cuanto a la cubierta superior, en la siguiente foto se puede apreciar el detalle de la tablazón y el claveteado, así como la ubicación de los distintos elementos: enjaretados, chimenea, guindaste y fogonadura del trinquete, y freno del molinete.

Detalle de la cubierta superior

En la siguiente fotografía se puede apreciar el arrufo tan pronunciado de la cubierta superior y los encastres para los barraganetes, que se colocarán posteriormente.

Arrufo de la cubierta superior

Una vista de la cocina desde el interior de la cubierta inferior.

La cocina en la cubierta inferior

Y, la misma, desde el comedor del capitán. También se puede apreciar, debajo, el banco colocado.

La cocina y el banco

Por último, vista de las cubiertas desde el sollado.

Las cubiertas desde el sollado

Como siempre, espero vuestros comentarios y os reitero mis disculpas por la escasa calidad de las fotografías.